sábado, 1 de marzo de 2014

EL “PSOE” ES UN PARTIDO SOCIALISTA DE “CARTONPIEDRA”

 ¿Sres. Del PSOE, expliquen qué es lo que tienén de SOCIALISTAS de OBREROS y de IZQUIERDAS ?

   

      ¿Dónde está el partido político de la izquierda para competir con la derecha en la liza electoral en el estado español? ¿Acaso no es una burda tomadura de pelo a la clase trabajadora del Estado que se le hace creer que el PSOE le representa? ¿Acaso no es también un burdo fraude a la verdad  y a la democracia hacer pasar por izquierdista a un vulgar y oportunista partido de derechas? ¿Qué porquería de democracia es esta donde solo tiene opción de ganar la DERECHA al colarnos como “izquierda” un PSOE tan de derechas como el PP? Gane uno o gane otro, siempre la misma porquería del PPSOE.

                Toda democracia burguesa, del tipo occidental, que se preste,  debería tener sus cuatro poderes formalmente más o menos independientes, es decir no rígidamente controlados por una casta oligárquica económica política. Esto en los tiempos del salvaje  neoliberalismo avanzado (con la TROIKA rondando) es casi una broma pedirlo, pero más o menos suelen guardar las formas. Cosa que no ocurre en el Estado español donde ni existen esta independencia y dada su prepotencia tampoco les preocupa guardar las formas. Su desparpajo es a veces escandaloso, y esto ocurre porque la población mayoritaria  se puede decir que no se entera de nada  salvo un loable y minoritario  sector de la  población  que  paulatinamente va tomando conciencia de esta triste realidad. 

      Porque para que esta independencia política se diese, sería preciso la conjunción varios factores, que en el Estado español, sus poderes facticos neo franquistas, ya se ocuparon de complicarlos o anularlos de tal forma que sería imposible su implementación ,y lo han hecho no solo escribiendo en su Constitución las normas y orientaciones, a veces claras y concisas y  también de forma sibilina y ambigua, para impedir de hecho  que esa independencia nunca se dé. Y aquí les viene muy bien el dicho de que “Quien hizo la ley hizo la trampa”, y también se han cuidado (desde el franquismo y tras la llamada “transición”) de copar aquellos puestos claves de los llamados poderes, con lo cual el término “independiente”, no deja de ser una cruel ironía.
          
            En este análisis vamos  a centrarnos en unos de esos factores clave que definen la democracia; Los partidos políticos. Que como todos sabemos es básica y elemental su libre existencia para que se dé la libre concurrencia en el terreno de la política, de las propuestas políticas y de la competitividad en las urnas, donde saldrá un ganador con rango de máxima autoridad en la administración del estado etc.etc. Este esquema es muy simple y vulgarmente aceptado por la ciudadanía. Pero hay un aspecto básico no tan conocido por esta mayoritaria ciudadanía, y es la naturaleza del concepto “partido político, “sobre  cuál es la función y la naturaleza de un partido y que los diferencia. Es bien simple para los estudiosos e interesados en el tema, pero  la generalidad de la población esta enormemente manipulada por el Sistema, que ha hecho del propio concepto algo irreconocible, confuso y hasta negativo. (Recordemos los slogans de los “indignados apartidistas”)
           
            Un partido político, siempre será una asociación u organización de un amplio grupo de ciudadanos agrupados en torno a unos intereses  y fines identificados  en un proyecto social o político común. El partido cumple su máxima finalidad organizando articulando y aglutinando ese grupo o clases  social, cuyos intereses sociales, económicos y políticos sean comunes. O lo que es lo mismo, la defensa de los interese concretos de una clase social determinada. Esta  es la clave y el fundamento de todo partido político. Y esta definición es común para un partido de Izquierdas y también lo es para otro partido de derechas, pues la finalidad de ambos es “la defensa de los intereses de su  propia clase social”. 

         Y hablando de intereses sociales y económicos debemos centrarnos en la división de clases de la sociedad, lo que es lo mismo que decir, la división de intereses de dos grupos sociales: Los que dominan la economía y la política en la actualidad; la clase burguesa capitalista, y los dominados, la clase trabajadora. Los interese de ambas clases sociales son no solo diferentes, también son antagónicos, pues el desarrollo y el crecimiento del  capitalistas supone la explotación y la miseria para el trabajador. Nunca podrá haber reconciliación entre ellas, porque el desenvolvimiento de una clase supone la anulación de la otra.

           Esta  “lucha de clases” diríamos que es una “ley social” como lo es la ley de la gravedad en física,   que siempre ha estado en la historia de la humanidad y es la que ha condicionado su historia cambiante. Siempre han sido los factores económicos y la propiedad de los medios de producción los que han propiciado la existencia de clases sociales, ricas y pobres, dominadoras y dominadas, productores y parásitos, etc. Y a partir del comienzo de la industrialización de la economía, entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XX, se dio un gran salto en el desarrollo de la economía y también el ámbito sociológico y político, se dio el surgimiento y la gestación de una nueva clase social emergente; el proletariado, compuesto por grandes masas de campesinos absorbidos por la necesidad de mano de obra en las industrias en condiciones  sociales de gran explotación y  precariedad que estimulo su radicalización y su toma de conciencia de clase.

          Es ahí donde se comenzó a hilvanar lo que sería la nueva  clase social trabajadora, cada vez más mal tratada  por la avaricia de acumular capital de las patronales burguesas que, a su vez,  cada vez serían más ricas y  acomodadas. De aquellas necesidades derivadas de la lucha de clases, en ambas clases, sociales surgió la  necesidad de unir fuerzas en torno a los partidos políticos y sindicatos obreros, y patronales, como organizaciones cuya única misión era la defensa de los intereses de clase. Y como es fácil comprender sus intereses son cualitativamente diferenciados y enfrentados. Y de hecho así lo fueron durante muchas décadas en el Occidente burgués donde ya a partir de mediados del siglo XX la clase trabajadora, gracias a su capacidad organizativa y a sus luchas radicales, contra la clase burguesa  y el Estado que le representaba   consiguieron alcanzar grandes cotas de calidad de vida. Incluso se dio lo que fue un hito en estas luchas;  la primera Revolución Proletaria y toma del poder del estado por los propios trabajadores en  i917 en la Rusia zarista. 

               Pero  las conquistas de los trabajadores , su elevado estado de bienestar alcanzado con estas luchas, hizo que se acomodasen a la sociedad de consumo y sucumbiesen a sus cantos de sirena, hicieron que aquella clase trabajadora, antaño combativa y concienciada, tras la última, y parece que definitiva, gran crisis endémica del Sistema, ha hecho que mayoritariamente se derrumbase en el  desaliento y la desorientación pues previamente, décadas antes,  ya venía siendo preparada por el Sistema y sus sofisticados y mediáticos métodos de lavar cerebros, para intentar desnaturalizarla y desprenderle de su conciencia de clase y pretender convertirle en un ser amorfo individualista productor y consumidor.

              Ha llovido mucho desde entonces, y las aguas se ha llevado muchas cosas, Una de ellas parece que es la conciencia de clase del trabajador. Aquella conciencia que hacía de aquellos antiguos y recios trabajadores  unirse y organizarse en torno a un partido y sindicato para defenderse del eterno insensible e insaciable enemigo, el patrón  capitalista. De aquellas históricas luchas y sacrificios nos han quedado el testimonio de grandes logrosde sus conquistas sociales para los trabajadores tras muchos lustros de lucha y conciencia política. Hoy, con la disculpa de la “crisis “gran parte de aquella conquista son arrebatadas por el capital ante la apatía y la traición de  unos mal llamadas partidos y sindicatos de “izquierdas” 

           Hoy las aguas se han llevado hasta la mismísima memoria histórica de la clase trabajadora que ya no se reconoce quien es. Es solo una triste y humillada sombra de lo que fue, un pelele o marioneta del capital que le vapulea, le despide, le desahucia, le deshumaniza hasta el extremo del suicidio por desahucio.

             Ya tenemos, pues, la definición y la función de un  PARTIDO de IZQUIERDAS autentico, Defender los intereses de los trabajadores ante los atropellos del Estado que representa a la patronal o burguesía como clase social. Esta burguesía, como es de prever también dispone de sus partidos políticos. Pueden ser  variados,  al gusto de las distintas  castas y sectores económicos que la componen o fruto de sus  rencillas particulares que han derivado en escisiones. Pero, es importante recalcar, que sus diferencias entre ellos  son cuantitativas, en lo esencial concuerdan y casi son idénticos, y generalmente se trata de competiciones interesadas en alcanzar la “tajada del Poder”. Y lo esencial es que todos ellos, en eso se les distinguirá como partidos de derechas, están felices con la función del Estado al servicio de los intereses de la burguesía  y no se cuestionan para nada su cambio.

           Y la alternativa lógica y democrática en un escenario donde optasen y participasen todas dos opciones políticas diferenciadas,  sería que uno o varios partidos de izquierdas cuestionase ese Estado y propugnase su trasformación y articulación política tendente a beneficiar a sus representados; la clase trabajadora. Y aquí ya hemos entrado en el quid de la cuestión.  ¿Podemos llamar de IZQUIERDAS a un partido que aunque se auto proclame, “socialista y de izquierdas” toda su actividad política va encarrilada en afianzar el propio sistema capitalista imperante y en dictar y ejecutar leyes tendentes en castigar y empobrecer al trabajador y engordar a las oligarquías? 
  
         Cuando hablamos de democracia burguesa, de las libertades de asociación de partidos y del sufragio universal etc. nos estamos refiriendo a la concurrencia de los partidos políticos con sus programas políticos en la competición electoral, y donde la máxima expresión de la democracia (eso nos dicen ) está en el resultado mayoritario de las votación que otorga un ganador. Gana el que acumula mayor número de votos emitidos. Y así y aparentemente el partido ganador tiene un aval de legitimidad democrática para gobernar. Y con este prisma, parece, que no sería  democrático adoptar posturas críticas y agresivas contra un gobierno mayoritariamente elegido por la ciudadanía.  Vista  así la “democracia” parece simple y pura.

         Pero, aunque parezca extraño, las elecciones en las “democracias burguesas” casi nunca  suelen ser el resultado de la voluntad popular, sino que más bien suelen ser el fruto de la manipulación política del pueblo. Y no me refiero solo a las promesas y mentiras electorales que luego no las cumplen, sino que a otro aspecto de mucho más calado, y que suele condicionar todas las votaciones en el sistema electoral burgués. Y estamos hablando de un morrocotudo fraude en la participación electoral pues es prácticamente nula la participación de  partidos  de izquierdas. Y fundamentalmente del que se supone cumple el rol de la izquierda ( PSOE) en el Estado español en competencia con la derecha ( PP)
       
         Se trata pues de un tremendo engaño a la ciudadanía, por partida doble. El PSOE suplanta la identidad de la izquierda, y con ellos engaña a las clases trabajadoras en la idea de que esta con ellos frente a la derecha, cuando no deja de otra vulgar patraña al ser también un partido de derechas. Y con esto queremos decir que el votante no siempre está bien informado de la naturaleza del Partido a quien bota. Y sus resultados, lógicamente estarán siempre amañados.

        Es lo mismo que jugar a la lotería, los números se reparten, y el sorteo se efectúa normalmente, pero en el bombo solo se colocan los números impares. Los ganadores siempre serán los que tengan números impares. Y aquí el fraude es que en esa concurrencia de partidos con posibilidades de alzarse con la mayoría, aquel partido de la IZQUIERDA estará totalmente ausente, con lo cual las posibilidades de que las clases trabajadoras, dispongan de  representación política  serán absolutamente nulas, pues todas las posibilidades de alzarse con mayoría se habrán quedado en los partidos de la derecha, lo cual supone dejarles  las manos libres para que gobierne el partido de turno, el PP o el PSOE, 

       Y asi siempre gobernara la DERECHA ,en función de los intereses de la castas de la  burguesía oligárquica. Lo único que habrá  cambiado  es la casta burocrática partidista que administra el Gobierno y que será la destinataria de las conocidas prebendas y la “barra libre” que este poder les proporciona. Y los trabajadores serán tan maltratados con uno que con otro partido .Por eso les llaman PPSOE



     UNA IZQUIERDA DE “CARTON PIEDRA” (una burda mentira de un                               “PSOE” vestido de “socialista”)

                 La base del truco de la “transición” ha sido montar un sistema electoral amañado, aunque haya  libertad aparente en la concurrencia de partidos, es decir, la libertad de botarlos a quien uno guste, pero en realidad es pura ilusión pues su sistema electoral está montado para favorecer siempre a un  bipartidismo prefabricado, el PP y el PSOE, dos caras de la misma moneda, gane uno o gane otro, el Régimen neo franquista seguirá  estando en el poder del Estado. Los demás partidos, son de simple “relleno democrático” y jamás alcanzaran una  mayoría para alcanzar el Gobierno de Madrid.

                Cuando diseñaron el transvase  de poderes del Franquismo a la Monarquía neo franquista, tuvieron en cuenta en el “montaje” Tres cuestiones básicas y fundamentales para que aquellos “atados y bien atados valores” franquistas estuvieren asegurados. Uno;  que una izquierda autentica, nunca llegase a alcanzar el poder en las urnas. Entendiendo como “IZQUIERDA, aquella agrupación política o partido que representase a las clases populares y trabajadoras, pero no de boquilla sino REAL. Dos; que las nacionalidades negadas nunca pudiesen alcanzar la autodeterminación. Y tres; que el empleo de la fuerza disuasoria  del  ejército, neo franquista  estuviese en  todo momento disponible “legalmente” caso de que algún de los otros dos cuestiones fallase.

            .Que las masas pudiesen botar, cierto, pero la democracia no es solo poder botar, y hacerlo cada cuatro años,  es fundamental para que la democracia sea real, disponer de los partidos y organismos  políticos y de clase auténticamente representativos, y hablamos de los que represente a los intereses  de los trabajadores y de las nacionalidades oprimidas, para poder votarlos en consecuencia, y que en el Ordenamiento Constitucional se garantice estos derechos con propiedad. cosa que no se da.


            En el  Sistema electoral de este Estado  donde se mueven millones  de euros en publicidad electoral, donde el poder mediatico, en manos de la derecha en casi totalidad ,haciendo campaña todo el año, garantiza  la participación y el éxito a las corporaciones poderosas, que ostentan el capital, representadas por los partidos de la derecha , PP y PSOE, Los demás posivilidades de los demas partidos serian testimoniales Y hace que también este derecho a participar como partido  sea   también simplemente una burla. 

            El llamado PSOE a quien el Régimen neo franquista lo decoro como “izquierda “es eso una descomunal burla a los trabajadores y al  propio concepto de  izquierda. Y también las llamadas Autonomías,. Los independentistas pueden ser mayoría  y puede escoger su gobierno, pero nunca será soberano sino totalmente dependiente de los caprichos e intereses de Madrid.

            Porque esta es la gran jugada del neo franquismo, inventarse y prefabricar un escenario o terreno de juego "democratico" donde este concepto brilla por su ausencia. Inventarse la estrella de la "transicion",  una “izquierda de “cartón piedra” ,el llamado PSOE .Porque en realidad fue una invención, un partido hecho a la medida de la falsa “transición”  que no tenía nada que ver con aquel combativo PSOE que combatió heroicamente al franquismo defendiendo a la  II República. Pues aquel partido se puede decir que prácticamente dejo de existir tras la derrota frente a Franco. En los cuarenta años de franquismo siendo secretario general Rodolfo Llopis. Se puede decir que no desarrollaron ninguna actividad contra el Régimen franquista, solo existía como forma testimonial desde el exilio, a pesar de haber sido elegido “Presidente de Gobierno de la República española en el exilio”. Un cargo fantasmal que solo servía para la nostalgia de tiempos pasados.

            Por los años 70 comienzan a surgir de repente y “espontáneamente” a plena actividad  un dinamico“PSOE” en el interior del Estado, no para combatir al franquismo sino para  conspirar contra Llopis y desplazarle de la lideranza del partido, que aunque inoperante en la acción seguía siendo fiel a sus ideales socialistas republicanas y anti franquistas y  que ya desde un principio desconfiaba  de  las maniobras conspirativas de Felipe Gonzales con sus amigos los neo franquistas emergentes juntoa los los servicios secretos europeos y Yanquis .

              En esa labor de conspirar se apuntarían   muchos de los oportunistas que hoy ocupan altos cargos en el nuevo partido, los “social oportunista” que se vestirían de “izquierdistas” como trampolín para hacer carrera personal con el nuevo “chiringuito”.  No tuvieron ninguna dificultad ni persecución por parte del Régimen e incluso  los servicios secretos de Carrero  colaboraban con ellos, pues se trataba de una  operación  de envergadura, haciendo una transacción de la dictadura a algo que se pareciese una "democracia" nada menos que con el aval del patrón yanqui. Ya había comenzado, pues, la conspiración para darle una salida al franquismo. Pero para ello era  primordial  arramplar el logotipo de las siglas PSOE para que el montaje fuera efectivo.


             Cosa  que acabarían consiguiendo en el Congreso de la UGT de 1971 y en el Congreso de Suresnes del PSOE celebrado en octubre de 1974.Tarea que no les fue nada difícil pues la inteligencia de la UE y la CIA ya andaban envueltas en la tarea de dar una salida favorable a sus intereses tras la muerte de Franco poniendo todos sus recursos, sobre todo  diplomáticos y económicos en la tarea de fabricar un partido “izquierdista de cartón piedra”, como protagonista principal del montaje, y fundamentalmente para  sustituir a una autentica IZQUIERDA ,representada entonces por un  PCE y a un  sindicato de clase CCOO. Estos sí que habían estado en plena actividad durante el franquismo y habían adquirido gran notoriedad además de organización, influencia y combatividad en su lucha contra el Franquismo. Y este propósito lamentablemente se cumplió con la traidora colaboración de algunos de los máximos dirigentes de Partido comunista, que encabezados por Santiago Carrillo, castraron  y arruinaron un inmenso potencial de experiencia, combatividad y organización arrojándolo  a los pies  de  los nuevos neo franquistas.

            Y así aprovechándose de aquel  carisma de antaño ahora solo sus siglas PSOE, fabricaron un partido “Socialista  de Izquierdas” que solo sería una vulgar y burda caricatura de aquel otro que ostento  históricamente sus siglas. Y  Felipe Gonzales fue seleccionado como el favorito a presidir la farsa de un líder de  “izquierdas”. Los servicios secretos de los EEUU ya habían percibieron en el al clásico oportunista, ambicioso,  inteligente con don de gentes, y una asombrosa facilidad de engañar a las multitudes. Dispuesto a todo por “triunfar”. Incluso a mancharse las manos de sangre, No nos olvidemos del anónimo “Sr. X”. 

             Y bien que lo ha hecho según podemos ver en su historial de “trepador”. Actualmente “forrado” hasta el cuello y  consejero de ni se sabe de cuantas consejos de administración, como pago a sus sumisos y rentables servicios a las oligarquías y al Imperialismo. Y así,  tras dejar la presidencia del gobierno, fruto de sus "eficientes "gestiones político-económicas, siempre en la onda de servir a los intereses oligárquicos a costa de los trabajadores. Estas castas dominantes siempre saben premiar a sus lacayos.(1) 

        El falso socialista ,González  siempre fue el “prototipo” del trepador oportunista vestido de izquierdista, como lo son ahora todos los altos cargos del partido, que se desgañitan por emularlo 
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(1) Recomiendo leer el libro sobre el nacimiento del “nuevo” PSOE” . “ LAS CLAVES DE LA TRANSICION 1973-1986 (para adultos)” por Alfredo  Grimaldos  (Ed. Península Atalaya)